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Educación Financiera

30/09/2016

¿Cuánto sabes de Previsión Social?

El Libro Blanco de las Pensiones de la Comisión Europea, dice claramente que “el aumento de la longevidad, junto con el paso a la jubilación de los nacidos del boom de natalidad, tendrá consecuencias económicas y presupuestarias de gran alcance en la UE, al reducir el potencial de crecimiento económico y ejercer presión sobre las finanzas públicas.”

Estas perspectivas se ven agravadas por la actual crisis financiera y económica. El lento crecimiento económico, los déficits presupuestarios y la carga de la deuda, la inestabilidad financiera y el bajo nivel de empleo han hecho que, en todos los sistemas de pensiones, resulte más complicado cumplir las promesas en esta materia.

Los planes de pensiones basados en un sistema de reparto se ven afectados por la caída del empleo y el consiguiente descenso de las cotizaciones. 

Los planes de capitalización se ven afectados por la caída del valor de los activos y la bajada del rendimiento. Desde que nos sumergimos en la crisis económica en el 2008 se empezó a tratar con mayor intensidad el tema de las pensiones.

El envejecimiento de la población es inevitable y las proyecciones avisan de su acentuación. El incremento de la longevidad convertirá a la vejez en un fenómeno de masas en todos los países. Es una cuestión demográfica, pero no tiene una solución demográfica en sí, ya que los principales efectos se producen como consecuencia de la caída de la fecundidad, aumento de la longevidad y consiguiente proceso de envejecimiento. 

Algunos estudios confirman que en 2040, en el mundo habrá más ancianos que niños, es decir los mayores de 65 años superarán a los menores de 5 años, por lo que el problema no es el exceso de población mundial sino su envejecimiento.

El libro “Hacia el equilibrio de la población mundial” de Ángel Luis Toledano comenta que “Los países desarrollados en 1960 tenían el 30% de la población menor de 19 años mientras que en 2004 apenas supera el 20%; mientras que en el otro extremo de la estructura demográfica en 1960 los mayores se acercaban al 15% de la población en la actualidad ya son más del 20% y en las próximas décadas superarán el 30%”.

Por otro lado el informe publicado por la Oficina del Censo de Estados Unidos y elaborado por dos de sus expertos, Kevin Kinsella y Wan advierte de que el envejecimiento tendrá una considerable repercusión económica: “La reducción del porcentaje de trabajadores respecto al de pensionistas y del número de personas que pasará una mayor parte de su vida como jubilados incrementará los actuales impuestos sanitarios y los sistemas de pensiones”.

Al mismo tiempo, el estudio señala que si la economía de los países evoluciona favorablemente, el incremento de la edad no tiene por qué ser perjudicial. No obstante, cita datos de 2006 de la Comisión Europea según los cuales el coste de las pensiones, de la sanidad y de los cuidados médicos a largo plazo supondrá un incremento del gasto público y redundará en un descenso del crecimiento del producto interior bruto de cada país. “A falta de cambios políticos, el crecimiento potencial económico de la UE podría reducirse a la mitad hacia 2030”, afirma el documento.

La Comisión Europea ha preparado diversos informes en materia de pensiones y sobre la evolución demográfica, entre ellos el libro blanco de las pensiones El futuro demográfico de Europa, y varios sobre  la crisis financiera actual y el sostenimiento del estado del bienestar.

Tanto la Organización Mundial de la Salud, el National Institute on Aging –USA – como el reciente estudio del World Economic Forum bajo el titulo “Global Population Ageing: peril or promise”, han tratado acerca de los desequilibrios demográficos y el fenómeno del envejecimiento de la población.
  “La población española está encabezando las tasas de natalidad más bajas del mundo, como ya se ha señalado, con lo que la proyección de esta tendencia llevaría a la disminución de la población en las próximas décadas”. De acuerdo con un informe de Naciones Unidas de 2002, España será el país ‘más viejo’ en 2050.
 
Los datos del Banco Mundial y de Eurostat prevén que en 2050 España estará en el grupo de los países de la UE con mayor tasa proporcional de jubilados 35,6% de la población frente a un 52,9% de personas que estarán en edad de trabajar.

En Occidente sólo Estados Unidos e Irlanda crecen demográficamente con acuerdo a la tasa de reposición, o sea 2,1 hijos por mujer, mientras que en la Unión Europea de los Veintisiete la media está en 1,38 (2005).

De hecho España es el país de la UE que envejece más rápido y se necesitarían 105.000 nacimientos más al año para empezar a cambiar la tendencia”, tal como denunciaba el Instituto de Política Familiar (IPF).

El aumento más importante se producirá en el gasto en pensiones, que se podría situar a mitad de siglo por encima del 15% del PIB, siete puntos arriba del nivel actual”.

El estudio de la OCDE Panorama de las pensiones calcula que las pensiones se han reducido un 25% en los últimos 16 años. El mismo informe apunta a que España reducirá entre un 15 y un 25% sus pensiones en la reconversión que tiene pendiente y, de prosperar la prolongación de la edad de jubilación hasta los 70 años, la reducción sería del 30%.