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Educación Financiera

30/09/2016

Las Pensiones en Europa

Hace poco más de cuatro años, la edad media legal de jubilación en Europa estaba situada en 65 años. La crisis económica, de la que la UE todavía no se ha recuperado, ha elevado sustancialmente esta fecha en muchos de los Estados miembros, entre ellos España (que ha pasado de 65 a 67).

Además de lo anterior conviene revisar los diferentes sistemas con objeto de ver la complementariedad de un sistema de reparto con el de capitalización, con modelos más flexibles que permiten al contribuyente complementar su pensión por la vía del segundo pilar, es decir la empresa y por la del tercero, las pensiones individuales privadas.

ITALIA

Italia con 60,6 millones de habitantes representa aproximadamente el 12,5% del PIB de la EU27 siendo el tercero más grande de EU8 por detrás de Alemania y Reino Unido. Su gasto en pensiones representa el 14,1% de su PIB siendo el más alto de los EU8. Su PIB per cápita en 2011 era de 22.600 e el quinto más pobre de EU8. La esperanza de vida a los 65 años es de 84,5 años, y la población mayor de 65 en porcentaje de la población activa es del 33,0% siendo este el porcentaje más alto de todos los EU8. 

El sistema de pensiones italiano fue introducido en el año 1995 y descansa en tres pilares: un sistema de pensiones público de reparto basado en el principio de cuentas nocionales (NDC); un sistema de capitalización complementario articulado a través de las empresas, y un sistema privado de carácter voluntario. 

En el sistema público de pensiones, cada individuo acumula sus cotizaciones en una cuenta virtual, cuyo rendimiento, establecido de manera exógena, es el crecimiento medio del PIB de la economía de los últimos cinco años y cuya  prestación se traduce en una renta vitalicia anual, basada en el saldo acumulado en sus respectivas cuentas individuales y un factor de conversión que depende negativamente de la esperanza de vida especifica de la cohorte que se jubila ese año y positivamente de la edad de jubilación [véase Bóer y Galasso (2010) para una explicación detallada del coeficiente de conversión]. 

Las pensiones se revalorizan exclusivamente según la evolución de los precios. Al tiempo que se introdujo este sistema de cuentas nocionales, se trató de fomentar la contribución a los fondos de pensiones privados, mediante la introducción de incentivos fiscales, que se ampliaron en 2004 y en 2007.

Finalmente, la edad de jubilación pasa de 65 a 66 años, con objeto de evitar la quiebra del sistema a medio plazo.

ALEMANIA 

Alemania, con una población de 81,7 millones de habitantes, representa el 20,5% del PIB de la EU27 siendo el más grande de los EU8. Su gasto en pensiones representa el 10,7% de su PIB, siendo el cuarto más alto de los EU8, y por encima de la media de la OCDE. Su PIB per cápita, que en 2011 era de 31.702 e, es también el cuarto más alto de EU8. La esperanza de vida a los 65 años es de 83,4 años y la población mayor de 65 en porcentaje de la población activa es de 32,8 siendo este el segundo ratio de dependencia más alto solo por detrás de Italia.
El sistema Alemán se basa en tres pilares: un plan de pensiones publico obligatorio gestionado por el Gobierno, un plan de pensiones «ocupacional» privado, y un plan de pensiones privado de carácter voluntario. 
El primer pilar constituye un sistema general de reparto en el que trabajador obtiene «puntos pensionables» cuyo valor dependerá de que la contribución que se haga en un año se base en una renta menor o mayor que la media de los ingresos de todos los contribuyentes. En el momento de la jubilación, se acumulan los puntos de cada año y dicha suma se multiplica por el valor de un punto, establecido por el Gobierno (316,98 € en 2008). 
Este valor del punto es el mismo para los nuevos y los antiguos jubilados. La pensión se actualiza anualmente en línea con la evolución de los salarios brutos, aunque esta indicación depende de tres mecanismos de ajuste automáticos. 
El primero se aplica si hay un desajuste entre los ingresos y los gastos del sistema y supone un aumento de los tipos de cotización y una reducción del valor del punto. 
El segundo, denominado RiesterFaktor, supone una revisión a la baja de las pensiones, conforme aumentan las contribuciones a los fondos privados de pensiones, en la medida en que dicho ahorro está incentivado fiscalmente y supone una pérdida de ingresos fiscales del Estado. 
El tercero, denominado «factor de sostenibilidad» (introducido en 2004), relaciona la liquidación del valor del punto con la tasa de dependencia del sistema (la ratio de número de cotizantes respecto a número de pensionistas) y reduce la cuantía de las pensiones si dicha ratio disminuye. 
En el segundo pilar, introducido en 2001 en la reforma Riester, el empresario está obligado por ley a ofrecer al trabajador la posibilidad de reconvertir parte de su salario en una futura prestación. Esta alternativa tiene importantes incentivos fiscales. 
También dispone de un sistema privado de carácter individual y voluntario con importantes incentivos fiscales, que gozan de reducciones impositivas y de bonificaciones, especialmente para los grupos de rentas bajas. 
La cobertura de los planes de pensiones de empleo (pagados por la compañía para la cual se trabaja) es del 57 % de los trabajadores, y la de los personales, del 13 %.
El sistema contiene un mecanismo de ajuste automático que se activa si el ratio de solvencia es inferior a la unidad (los activos del sistema, definidos como el flujo de cotizaciones acumulado, sobre los pasivos por pensiones). 
En ese caso, se reducirían las tasas de revalorización de las pensiones y de actualización de las bases, hasta que el sistema vuelva a estar en equilibrio.
Por último la edad de jubilación pasa de 65 a 67 de forma gradual y hasta el 2029, a los 67 años. Se da el caso que en Alemania, una porción significativa de los pensionistas complementan su paga con trabajos de corta duración, los conocidos como minios, y por el que no pagan impuestos. Así, más de 700.000 alemanes complementan sus ingresos de esta forma.

SUECIA

El modelo de pensiones en Suecia se basa en cuentas nocionales o personales, a través de las cuales cada individuo recibe una pensión según lo que haya cotizado durante toda su vida laboral.

Las cuentas nocionales son las aportaciones individuales de cada cotizante y los rendimientos «ficticios» que dichas aportaciones generan a lo largo de toda la vida laboral. Los rendimientos se calculan de acuerdo a un tanto nocional, que puede ser la tasa de crecimiento del PIB, de los salarios medios, de los salarios agregados, de los ingresos por cotizaciones, etc.
 
Este sistema combina pensiones públicas con privadas (sistema mixto). Por un lado funciona como en España donde una parte de las cotizaciones se destina al pago de las pensiones, y por otro, es un sistema de capitalización de aportación definida (y no de prestación definida como en nuestro país).
 
En Suecia, “las pensiones se calculan según el saldo acumulado en una cuenta virtual individual formado por el total de cotizaciones y por los rendimientos generados hasta la fecha de jubilación”. 

Esto significa que recibes una prestación en función de lo que aportas y los intereses generados por los activos de tu cuenta personal y así, cada persona se puede jubilar a la edad que desee. “El tipo de interés a aplicar a esa cuenta virtual se calcula a través de un índice salarial, que trata de reflejar la evolución de los salarios y que, a su vez, depende de la evolución de los salarios per cápita y de la inflación”.

El modelo de pensiones en Suecia se basa en tres pilares fundamentales:
 
Garantizar una pensión mínima a los mayores de 65 años que con sus cotizaciones no hayan alcanzado un mínimo. En este caso es el Estado quien se encarga de completar la parte que falta.

Obligatoriedad de un sistema de capitalización individual con planes de pensiones de empleo a los que aportan un 7% de su sueldo bruto con contribuciones definidas. Más del 90% de los empleados cuentan con uno, aunque las empresas también aportan a este plan (un 10% del salario bruto). 

El tipo de cotización total es de un 18,5%. De ese porcentaje, el 16 % se destina a la cuenta nocional y un 2,5% a un plan de pensiones individual. El dinero que destina a la cuenta nocional el Estado lo deposita en uno de los cuatro fondos de reserva que tiene el sistema público de pensiones.
 
Un sistema de capitalización privado, al que aportan ese 2,5% a un plan de pensiones individual. Existen 5 tipos de fondos para distribuir el ahorro y los ciudadanos pueden disponer del dinero ahorrado a partir de los 61 años.

REINO UNIDO

El Reino Unido representa el 13,8% del PIB de la EU27 siendo el segundo más grande de los EU8 por detrás de Alemania. Su gasto en pensiones representa el 5,4% de su PIB, 2,3 puntos por debajo de la media de los EU8. Su PIB per cápita en 2011 era de 36.090 libras esterlinas. La esperanza de vida a los 65 años es de 83,2 y la población mayor de 65 en porcentaje de la población activa es del 27,3. 

El sistema público tiene dos niveles: una pensión básica y una pensión adicional ligada a los ingresos, que son complementadas con un vasto sistema privado de pensiones. Además, existe para aquellos con menores rentas, una pensión ligada a los ingresos, conocida como “pension credit”.

Son necesarios al menos 30 años de contribuciones para cobrar una pensión básica completa. Aquellos que no lleguen a acreditar este periodo, recibirán una pensión básica de cuantía proporcional a lo contribuido, con el requisito mínimo de un año de aportes.

Quienes alcanzaron la edad de jubilación antes del 6 de abril de 2010, debían acreditar un periodo de cotización del 90% de su potencial vida laboral (39 años en el caso de las mujeres y 44 años en el caso de los hombres) para generar derecho a una pensión básica completa.

Pensión básica: Consistente en 113,10 libras (144,53 euros) semanales, lo cual equivale aproximadamente al 16% del salario medio. Esta pensión se revalorizará actualmente en línea con el índice de precios al consumo.

Pensión ligada a los ingresos: Se calcula en función del salario medio de toda la vida profesional del contribuyente, actualizando en función de índices de crecimiento económico los salarios de los años iniciales, y quedando actualizada la pensión a partir de su cálculo en función del índice de precios al consumo. 

La tasa de sustitución media en Reino Unido ronda el 40%, frente al 75%-80% de España. Esto quiere decir que la pensión pública cubre aproximadamente el 40% del último salario de la etapa activa de un individuo.  Por tanto, vemos como se trata de una tasa de cobertura bastante reducida y que deja en manos del ahorro privado el complementar la jubilación hasta niveles previos a la misma.

Pension credit: se trata de una pensión asistencial, exenta de impuestos, para personas con mayor riesgo de exclusión. Está basado en ingresos y no en trayectoria de cotización y trata de cubrir unos ingresos mínimos en aquellos que han alcanzado la edad de jubilación y no pueden alcanzarlos con sus propios recursos y otro tipo de pensiones.

En octubre de 2012 el gobierno comenzó un plan de afiliación automática a planes de pensiones de empresa para todos aquellos que tengan entre 22 años y la edad legal de retiro y que tengan ingresos de al menos 8.105 libras (10.098 euros). La aportación mínima será del 8% de las bases de cotización de entre 5.564 y 42.475 libras.

FRANCIA

Francia, tiene una población de 63.920.000 habitantes se encuentra en la 22º posición de la tabla de población, mundial la 6ª economía por volumen de PIB. Su deuda pública es de un 95% del PIB.

El sistema de pensiones se basa en el principio de reparto. El sistema se apoya sobre dos pilares

El primero conocido como régimen general abonado por la Caja de la Seguridad Social.

El segundo corresponde a los regímenes complementarios obligatorios concerniente a las Cajas de pensiones AGIRC/ARCCO, que cubren casi todo el conjunto de asalariados. Las Cajas de pensiones ARRCO (para todos los asalariados) o AGIRC (para ejecutivos) son complementarias a la pensión base abonada por la Seguridad Social. El trabajadores consiguen una serie de derechos a lo largo de su carrera. Las cotizaciones aportadas por las empresas (60%) y los trabajadores (40%) se transforman en puntos de jubilación. 

La cantidad anual de la pensión se obtiene gracias al número total de puntos obtenidos hasta el momento de la jubilación. El régimen complementario es gestionado por los agentes sociales (sindicato y patronal). Las reglas para la pensión complementaria Arrco o Agirc se apoyan igualmente sobre el principio de la repartición. Entre las ventajas que aportan los regímenes AGIRC/ARRCO, encontramos, por ejemplo, que aquellos que no pueden cotizar por enfermedad o desempleo adquieren, sin embargo, salvo en ocasiones especiales, puntos de jubilación.

Hay un tercer pilar facultativo basado en un tipo de ahorro para la jubilación. El sistema se asemeja a una especie de seguro de vida. Los trabajadores actuales ahorran para su propia jubilación; las pensiones se abonan a los jubilados en proporción al capital que han acumulado a tal efecto. Este ahorro se puede gestionar de manera individual, o en un ámbito colectivo mediante fondos de pensiones. Las cantidades en juego son considerables, se encuentran en la bolsa, en el capital de las grades empresas cotizadas en bolsa, o en el financiamiento de los prestamos del Estado y otras obligaciones. Por tanto, estas cantidades se ven afectadas por la incertidumbre de las crisis financieras.

Formas de financiación.

Para reformar el régimen de pensiones, el marco legislativo propone nuevas imposiciones:
 
Un gravamen para los altos ingresos: creación de una retención de un 1% en el último tipo de impuesto en la renta.

El aumento de un 3% de las tasas sobre las plusvalías mobiliarias e inmobiliarias

Subida de las tasas en los dividendos y los intereses del capital y el aumento de las retenciones sobre las opciones de compra.
 
Además de lo anterior se propone el establecimiento de un IVA social. Transferencia de una parte del IVA a la protección social. Esta medida tendría un impacto en todas las rentas ya que se afectaría de igual manera a los jubilados.

A partir de 2020, Francia elevará de forma progresiva el número de años cotizados para recibir el 100 % de la pensión, pasando de los 41 años y medio a los 43 años en 2035. La propuesta inicial preveía también elevar la edad de jubilación, pero finalmente se ha descartado. En 2010, aumenta la edad de jubilación anticipada dos años, de los 60 a los 62 años y los años de cotización de los 40 a 41 años. El gobierno posterior volvió a bajarla a los 60 años, pero solo para los trabajadores que hayan cotizado más de 41 años. La edad de jubilación ordinaria se ha elevado de los 65 a los 67 años.

PORTUGAL 

Portugal con 10,6 millones de habitantes representa poco más del 1,3% del PIB de la EU27 siendo el segundo más pequeño de los EU8 por delante de Irlanda. Su gasto en pensiones representa el 10,8% de su PIB, 3,1 puntos por encima de la media la OCDE. Su PIB per cápita en 2011 era de 14.500 e, el más bajo de los EU8. La esperanza de vida a los 65 años es de 82,8 y la población mayor de 65 en porcentaje de la población activa es del 28,3%. En Portugal existen dos tipos de regímenes contributivos: el Régimen General y el Seguro Social Voluntario. 

El Régimen General incluye a todos los trabajadores por cuenta ajena y es de tipo obligatorio siendo los empresarios los responsables de la inscripción de sus empleados. Los trabajadores autónomos que, al inicio de actividades no se encuentran incluidos en un sistema de Seguridad Social, deben inscribirse en la institución de Seguridad Social competente, la cual puede afiliarlo o inscribirlo de oficio en el caso que este no cumpla con su obligación. 

El origen de los fondos procede de las cotizaciones de los trabajadores y de las contribuciones patronales. El monto de las cotizaciones se obtiene aplicando un porcentaje total del 34,75% sobre las remuneraciones, del cual corresponde a los trabajadores el 11% y a las empresas el 23,75%. Los trabajadores autónomos deben cotizar un 25,4% si sola- mente se encuentran cubiertos por el esquema obligatorio (maternidad, paternidad, adopción, invalidez, vejez y muerte). 

El Seguro Social Voluntario es de tipo contributivo, y su objeto es la protección de los beneficiarios ante las contingencias de maternidad, paternidad y adopción e invalidez, vejez y muerte. Es aplicable a trabajadores autónomos que no estén incluidos de forma obligatoria por los regímenes de protección social. También pueden ser beneficiarios de este régimen, los ciudadanos nacionales que realizan sus actividades profesionales fuera de Portugal. 

Los fondos proceden directamente del asegurado. La contribución es un porcentaje de un salario convencional, que en ningún caso puede ser menor al salario mínimo profesional más alto, ni mayor a cuatro veces este salario. El porcentaje, en el año 2000, para la protección básica de las contingencias de invalidez, vejez y muerte, era del 16%. Este porcentaje es de tipo progresivo, ya que si la cobertura es mayor, el porcentaje se incrementa. 
Existe un Régimen no Contributivo cuyo objetivo es el de garantizar la protección social a aquellos que carecen de recursos económicos o sociales y que no son cubiertos por el Régimen General. El otorgamiento de las prestaciones depende de la acreditación y de la falta de recursos, no requiriéndose haber realizado contribuciones previas. La cuantía de las prestaciones es uniforme, y se fijan de acuerdo con el salario mínimo nacional. 

Con anterioridad al 1 de enero de 1994, la edad normal para obtener la pensión de jubilación era de 65 años para los hombres y 62 años para las mujeres. A partir de dicha fecha, la edad es igual para hombres y mujeres. Esta igualdad se ha producido de forma paulatina, incrementándose por cada año transcurrido 6 meses de retraso en la edad de la jubilación, consiguiéndose la paridad en el año 1999. 

Para tener derecho a una pensión, el trabajador debe acreditar un periodo de cotización mínimo de 15 años civiles, seguidos o interrumpidos, y haber accedido a la edad de jubilación. Se entiende por año civil aquel en el que se haya cotizado al menos 120 días. 

La cuantía de las pensiones se actualiza periódicamente según el IPC previsto para ese año. Algunas pensiones también son objeto de una actualización extraordinaria en función de la duración de la carrera contributiva o de cotización. En los meses de junio y diciembre se abonan una paga extra de la misma cuantía que la pensión mensual. 

La edad de jubilación pasa de 65 a 66 años en un aumento progresivo hasta el  2017 se requeriría 66 años para poder cobrar una pensión íntegra, y mantener los 65 años con una penalización en las prestaciones.

 


FINLANDIA 

Finlandia ha establecido un método sencillo de pensiones acumulativas basado en una pensión pública, abonada por el Gobierno, y un sistema complementario llamado pensión de empleo. 

El objetivo de la pensión pública es garantizar una renta mínima adecuada a todos los pensionistas. Incluye la pensión de vejez, la pensión de vejez anticipada, la pensión de incapacidad anticipada, la pensión por invalidez total y la pensión mínima de supervivencia. Si el pensionista ha residido en Finlandia durante menos de 40 años, la pensión de vejez es proporcional al periodo de tiempo de residencia del asegurado en Finlandia. 

El objetivo de la pensión de empleo es garantizar que el nivel de poder adquisitivo alcanzado por los asalariados y los trabajado- res por cuenta propia durante su vida activa se mantenga. La pensión de empleo se determina sobre la base de la duración del empleo o del trabajo por cuenta propia y del salario o de los ingresos respectivamente. 

No existe límite superior para la remuneración que constituye la base de la pensión. La cantidad máxima de la pensión equivale al 60% del sueldo y se aumenta cuando la cotización supera los 40 años. En el año 2002, el sistema ha comenzado a ser plenamente operativo. Las pensiones de empleo son obligatorias, siendo gestionadas por instituciones privadas. 

Hasta finales de 1992, las pensiones de los trabajadores se financiaban en su totalidad sobre la base de cotizaciones de los empresarios, pero a partir de 1993 los asalariados empezaron a cotizar por sus pensiones. 

En el caso de las personas que reciben una pensión de empleo, el importe de la pensión pública se reduce proporcionalmente de acuerdo con la situación familiar y el coste de la vida en la zona en la que residen, de manera que aquellos que reciben una pensión de empleo superior a una cantidad estipulada, no pueden recibir la pensión nacional. 

Los asalariados de entre 58 y 64 años tienen derecho a una pensión parcial de jubilación anticipada siempre que sigan trabajando a tiempo parcial. Todas las pensiones son ingresos sujetos a impuestos, no obstante, si los únicos ingresos del pensionista son la pensión pública total, esta está exenta de impuestos. 

 


SUIZA

Suiza, con 7,8 millones de habitantes, representa el 3,7% del PIB de la EU27 siendo el tercero más pequeño de los EU8 por delante de Portugal. Su gasto en pensiones representa el 6,4% de su PIB, 2,3 puntos por debajo de la media de los UE8. Su PIB per cápita en 2011 era de 40.393$, el más alto de los EU8. La esperanza de vida a los 65 años es de 85,0, la más alta de la UE8, y la población mayor de 65 en porcentaje de la población activa es del 27,0%.

El sistema suizo de pensiones cuenta con dos pilares. El primero, es una pensión otorgada por el sistema público, la cual vincula de forma progresiva las pensiones a los salarios percibidos durante la vida laboral. 

El segundo, es un sistema obligatorio de pensiones ocupacionales. Adicionalmente, hay una prestación complementaria, la cual está vinculada al nivel de ingresos, y está destinada a cubrir las necesidades básicas del recipiente.

La edad normal de jubilación es 65 años para los hombres y 64 para las mujeres. El cobro íntegro de la pensión requiere haber cotizado durante 44 años para los hombres y 43 para las mujeres.

La Pensión Contributiva se calcula sobre la media de los salarios de toda la vida laboral. Si esta cifra resulta menor que 39.780 francos, entonces los derechos pensionables se calculan sumando 9.812,4 francos suizos al 26% de la media de los salarios obtenidos durante toda la vida laboral. Si la cifra se encuentra por encima de ese umbral, entonces los derechos pensionables se calculan sumando 13.790,4 francos suizos al 16% del salario medio obtenido durante toda la vida laboral. 

La pensión mínima es de 13.260 francos suizos y la pensión máxima es de dos veces esta cantidad. Esto equivale al 18% y el 36% del salario medio en Suiza respectivamente. La pensión máxima se obtiene cuando el salario medio durante toda la vida laboral es de unos 79.560 francos, equivalente a un 107% del salario medio en Suiza. 

Las pensiones se revalorizan anualmente con un índice que está compuesto en un 50% por el índice de precios, mientras que el restante 50% se basa en la evolución de los salarios nominales. Las pensiones Ocupacionales Obligatorias. 

Las pensiones ocupacionales obligatorias en Suiza se basan en un sistema de aportación definida cuya cuantía depende principalmente de la edad de la persona. Así, la aportación oscila entre el 7 por ciento para las personas con edades entre los 25 y 31 años, y el 18 por ciento, para aquellos ubicados en el rango 52-63 para las mujeres y 55-64 para los hombres. 

El valor acumulado en esta cuenta también depende del tipo de interés aplicado a las contribuciones aportadas durante la vida laboral. 

Durante un largo periodo y hasta 2002 el tipo de interés fue del 4%, pero se redujo al 3,25% en 2003 y al 2,25% en 2004. La tasa de interés se elevó al 2,5% en 2005 y al 2,75% en 2008. Una vez que una mujer cumple los 64 años, o un hombre los 65, las anualidades derivadas de estas cuentas se determinan al aplicar una tasa del 7,1% sobre la cantidad acumulada en el caso de las mujeres, y del 7,05% en el caso de los hombres. En 2005 sin embargo, el gobierno suizo tomó la decisión de reducir gradualmente la tasa del 7,05% hasta el 6,8% en el año 2015. 

Las pensiones Mínimas. La cuantía de esta prestación es la parte de los gastos reconocidos que excedan un ingreso determinado. El gasto en necesidades básicas fijadas por la ley es de 18.140 francos para las personas solteras y de 27.210 francos para las parejas, lo que equivale a un 24% y 36% del salario medio en Suiza. La pensión mínima está indiciada de la misma forma que lo están las pensiones contributivas.

AUSTRIA

Austria es un país con una población de poco más de 8,2 millones de personas y representa el 2,4% del PIB de la EU27 el tercero más pequeño de los EU8. Su gasto en pensiones representa el 12,3% de su PIB siendo el segundo más alto de los EU8 y muy por encima de la media de la OCDE, 7,0%. 

Su PIB per cápita en 2011 era de 38.800 e, el segundo más alto de EU8. La esperanza de vida a los 65 años es de 83,5 y la población mayor de 65 en porcentaje de la población activa es de 27,6. Su sistema de pensiones es un sistema público de reparto y de prestación definida. 

Este sistema cuenta además con una pensión mínima, para aquellas personas con rentas más bajas. Condiciones necesarias para obtener una pensión La edad normal de jubilación es de 65 años para hombres. Para las mujeres, la edad normal de jubilación es 60 años, pero está previsto que este número aumente de manera progresiva a 65 entre 2024 y 2033. Las condiciones para obtener una pensión son: 180 meses (15 años) cotizados en los últimos 30 años o 300 meses (25 años) cotizados durante toda la vida laboral. 

Por edad normal se entiende la edad por la que se obtendría una pensión completa para la jubilación a la que se tiene derecho según el historial de cotizaciones. La reforma del sistema de pensiones austriaco de 2005 redujo, para algunos casos concretos, el número de años de cotizaciones que se requieren para poder obtener una pensión de jubilación. Así, este número pasó de 15 a 7 años, si en los 8 años restantes se ha estado en periodo de maternidad y cuidado de niños.

IRLANDA

Irlanda representa poco más del 1,2% del PIB de la EU27 siendo el más pequeño de los EU8 por detrás de Portugal, y cuenta con aproximadamente 4,8 millones de habitantes. Su gasto en pensiones representa el 3,6% de su PIB siendo el más bajo de los EU8. Su PIB per cápita en 2011 era de 34.700 e, el tercero más alto de EU8. La esperanza de vida a los 65 años es de 83,3 y la población mayor de 65 años en porcentaje de la población activa es del 18,0% siendo este el porcentaje más bajo de los EU8.

El sistema público de pensiones se basa sobre dos pilares. El primero de ellos, es un sistema de reparto administrado por el gobierno, el cual otorga una prestación básica a todos los jubilados que cumplan con un mínimo de años cotizados. El segundo pilar, está compuesto por los regímenes especiales para los empleados públicos, y por los planes voluntarios de pensiones privadas, tanto individuales como ocupacionales, donde estos últimos cubren a casi el 50 por ciento de los empleados del sector privado. Finalmente, el sistema también provee una pensión mínima no contributiva, para aquellas personas con un número insuficiente de periodos cotizados.

Con las reformas la edad de jubilación pasa de 65 a 68 años Irlanda en un período hasta el 2028.

Conclusiones

Vemos que en los distintos sistemas de pensiones de los países de Europa, se combinan sistemas públicos con privados, sistemas de reparto con sistemas de capitalización. Además, dentro de este combinado de sistemas, en gran parte de ellos los sistemas de empleo y los privados juegan un papel muy importante de complementariedad del sistema público.

Países como Reino Unido, Suiza, Suecia e Irlanda tienen importantes incentivos para la generación de ahorro capitalizado por parte de las familias y por el contrario, España, Austria e Italia carecen de tales incentivos. 

Todo esto se refleja en el volumen de ahorro capitalizado destinado para la vejez. Por ejemplo, este ahorro representó, como porcentaje del PIB en 2010, el 98 por ciento en Reino Unido, el 90 por ciento en Suiza, y el 53 por ciento en Irlanda. Por contra, estos porcentajes fueron 8, 5 y 4 por ciento para España, Austria, e Italia.